Vicente, joven diácono
martirizado en Valencia por orden del emperador Diocleciano
en el año 303, despertó gran fervor en el
pueblo valenciano.

Se le nombró Patrón
de la Ciudad, y a través de los años, los acontecimientos
fueron renovándose y ampliándose en honor al Mártir.
En la mañana del 22 de enero se instituyó una procesión
general dedicada al Santo, que saliendo de la Catedral, recorre
algunos de los lugares donde, según la tradición,
recibió martirio el Santo, para terminar con una misa
Pontifical. |